Asegurar una gestión responsable a largo plazo implica que Andra proporciona el inventario y los datos generales sobre todos los residuos radioactivos situados en Francia. Andra guarda la memoria de cada instalación de almacenamiento final en Francia con el fin de transmitirla a las futuras generaciones con el objetivo de:
Esta conservación de la memoria depende de los siguientes cinco mecanismos:
Dos mecanismos llamados “memoria activa” para corto y medio plazo, que se extienden desde unas pocas décadas hasta un siglo, con el objetivo de:
Tres mecanismos de memoria pasiva a largo plazo, que se extienden desde unos pocos siglos hasta un milenio, que son los siguientes:
Primera instalación de almacenamiento final que se construyó en Francia, el llamado “Centre de stockage de la Manche” (CSM), ubicado en el departamento de la Manche estuvo en funcionamiento desde 1969 hasta 1994, y desde entonces se encuentra en el periodo de control institucional posterior al cierre. La memoria detallada de la instalación incluye más de 10.000 documentos que cubren cada fase de su vida entera. Sólo unos 100 documentos (equivalente a menos del 1%) son necesarios actualmente para controlarla. Este sistema de conservación de la memoria se actualiza cada cinco años para guardar el rastro de la memoria del emplazamiento. Se archiva una copia en el Archivo Nacional Francés desde 2004.
Para más información, descargar el siguiente documento (en francés):
Mémoire de synthèse pour les générations futures (PDF – 27.39 Mo)
Este documento de 169 páginas presenta la información más importante concerniente a la instalación.

En lo referente a la instalación de almacenamiento final para residuos de nivel bajo o intermedio (CSFMA) situada en el departamento de Aube, el sistema de conservación de la memoria funciona de un modo continuo. Se estructura de acuerdo con el mismo mecanismo como para el CSM. Por lo tanto, Andra imprime en papel permanente, a partir de los archivos digitales, toda la documentación que debe guardarse para la conservación de la memoria de tales instalaciones.
La instalación de almacenamiento final para residuos de nivel muy bajo (CSTFA) situada en el departamento de Aube no requiere un mecanismo específico de conservación de la memoria. De hecho, la instalación estará en servicio durante 30 años, seguidos de un periodo de monitoreo de 30 años. Para periodos de tiempo más cortos de 100 años, es suficiente con las técnicas de archivo convencionales.
En lo que concierne a sus proyectos de instalaciones de eliminación para residuos de nivel alto y de larga vida de nivel medio (HL/IL-LL, en sus siglas en inglés) y los residuos de larga vida de nivel bajo (LL-LL, es sus siglas en inglés), Andra aplicará el mismo tipo de medidas que en las instalaciones de superficie, lo que es suficiente para cubrir el periodo de control institucional posterior al cierre. Sin embargo, como este tipo de residuos permanecen radioactivos durante periodos más largos, Andra está realizando y compartiendo reflexiones a nivel internacional sobre la conservación de la memoria por un periodo de varios milenios.
Hoy en día todavía nos queda patrimonio del pasado como pinturas rupestres, pergaminos, distintos artefactos manufacturados y estructuras como megalitos, pirámides, etc. La conservación de la memoria durante periodos de tiempo muy largos es posible de distintas maneras. La cuestión clave, sin embargo, es conservar la intención (de esta memoria).