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Panorama de la política nacional

 

Las actividades nucleares francesas producen residuos sólidos, líquidos o gaseosos, algunos de los cuales son radioactivos. La política nacional en materia de residuos radioactivos es que la gestión eficaz, transparente y rigurosa de este tipo de residuos debe asegurar la protección de las personas, la preservación del medio ambiente y la limitación de las cargas excesivas impuestas a las generaciones futuras.



Los principios generales de gestión de residuos radioactivos se han establecido inicialmente el 30 de diciembre de 1991 la Ley de residuos (llamada también loi Bataille ) y modificada posteriormente por la mencionada ley de planificación de 2006 sobre la gestión sostenible de materiales y residuos radioactivos , y son los siguientes:


  • la gestión sostenible de materiales y residuos radioactivos de cualquier naturaleza, en particular los procedentes de la explotación o el desmantelamiento de las instalaciones que utilizan fuentes o materiales radioactivos, teniendo en cuenta la protección de la salud del personal, la seguridad y el medio ambiente.
  • a fin de evitar o limitar la carga heredada por las generaciones futuras, se lleva a cabo la investigación y se implementan los medios necesarios para asegurar de manera definitiva la gestión de los residuos radioactivos.
  • los productores de combustible usados y de los residuos radioactivos son responsables de dichas sustancias, sin perjuicio de la responsabilidad que sus propietarios tienen como operadores de la actividad nuclear.

Un Plan Nacional para la gestión de materiales y residuos radiactivos (PNGMDR) es considerado como una herramienta importante para mejorar la gestión de los residuos radioactivos. El plan ha sido publicado a principios de 2007 por la Autoridad de Seguridad Nuclear (ASN) y la Dirección General de Energía y Clima (DGEC). Se basa en particular en el Inventario Nacional de materiales y residuos radioactivos (enlace hacia el documento de inventario en inglés) publicado por Andra.

 

Después de su período de funcionamiento, las instalaciones nucleares necesitan ser cerradas y desmanteladas a su debido tiempo. Las instalaciones (centrales nucleares, instalaciones de investigación, etc) deben permanecer en todo momento en condiciones satisfactorias de seguridad, incluso si han dejado de ser operadas, teniendo en cuenta la naturaleza específica de las operaciones de desmantelamiento. Las operaciones de desmantelamiento producen residuos radioactivos que tienen que ser manejados con el mismo principio que el mencionado anteriormente.
 
En este sentido, dos leyes importantes fueron promulgadas en 2006

 

 

  
  
  

 

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